Adiós

Hace ya muchos, muchos años, decidí abrir una cuenta de Twitter, yo era joven e inexperto (bueno, no tanto) y llegaba con una maleta cargada de ilusiones y de ganas de vivir (esto es directamente mentira), y bueno, a día de hoy no sabría decir si mi estancia en este lugar ha sido algo positivo o algo negativo en mi vida.

He conocido a gente fantástica, he superado parte de mi extrema timidez que prácticamente hacía imposible el tema de relacionarme con otros humanos (ahora soy capaz de hablar con algunos sin temblar demasiado), he follado de vez en cuando (bastante poco, no os vayáis a pensar, aunque en mi defensa tengo que decir que no he necesitado comprarme una careta de caballo ni apoyar ninguna venganza personal), e incluso he tenido algún amago fallido de amor que luego resultó que eran huevos fritos con chorizo. A día de hoy me inclino bastante a pensar que el amor no existe para la gente como yo, pero bueno, ese no es el tema a tratar en este maravilloso post.

También he conocido a auténticos monstruos, a gente tan horrible que jamás imaginé que pudieran existir, a personas sin escrúpulos que son capaces de hacer cualquier cosa para destruirte, incluso inventarse una vida, seres que tienen muchísimo apoyo en esta red social y en nuestra sociedad, y no un apoyo menor, les apoyan instituciones, personas que escriben en periódicos de tirada nacional, organizaciones y partidos políticos.

He sido acusado de maltrato, violación, asesinato de hámsters y todas las barbaridades que se os puedan pasar por la cabeza.
He visto como gente que tenía una relación conmigo de años, me daba la espalda, hacía como que no me conocía de nada, o directamente se unía a mi linchamiento, porque era lo que tocaba con el “yo sí te creo”.
También he recibido sinceros apoyos por DM mientras por el TL esa misma gente estaba quedando para irse de cañas con gente que me llamaba violador. No sé bien qué palabra utilizar para calificar esto, eso os lo dejo a vosotros, que no voy a hacer yo todo el trabajo.

He perdido mi ideología, yo siempre fui de izquierdas, ahora no sé lo que soy, porque una izquierda que se carga la presunción de inocencia y te ejecuta si alguien te acusa sin ningún tipo de pruebas no me representa en absoluto. La verdad es que lo de la ideología es algo que me importa poco, porque he comprobado en mis carnes como se utiliza según convenga, y para los motivos más oscuros y ruines que te puedas imaginar, y mira, prefiero tener otras cosas, como por ejemplo decencia.

Aprovecho para dar las gracias a toda la gente de derechas que me ha apoyado, sabiendo que ideológicamente no tenemos mucho en común (y con toda la caña que os he dado, que sé que me he pasado en más de una ocasión), habéis demostrado tener bastantes más valores, principios y sentido de la justicia que los que se autoadjudica la gente de izquierdas, que mayoritariamente se esconde en estos casos, porque no da puntos, eso cuando directamente no apoyan los linchamientos, acosos y difamaciones, para eso sí que se unen.

He visto como gente que recomendaba mi cuenta y me pedía RT por DM para sus temas (todo esto durante años) se echaba a un lado con lo mío y directamente desaparecía, aquí incluyo tanto a organizaciones políticas, como a sindicatos y a gente de sanidad, como a los posturetas de los hilos y el MUCHA RABIA, MUCHA INDIGNACIÓN, MÁXIMA DIFUSIÓN. Sois todos una pandilla de cobardes, estáis vosotros como para representar a nadie. Que os vaya bien con vuestros pines, vuestras banderitas, vuestros simbolitos, vuestros selfies en las manifestaciones y vuestra moral intachable de cartón.

He comprobado como la gente difunde en masa injurias, calumnias y difamaciones en cuestión de minutos (los que son cuatro gatos), mientras que cuando el difamado intenta defenderse, la difusión es sencillamente ridícula, cuando no directamente inexistente (los del don’t feed the troll).

He visto como la justicia es totalmente insensible ante estos casos, tu vida les importa exactamente una puta mierda, y que estés al borde del suicido también. Tu vida no importa porque tu muerte no saldría en ningún titular. Tengo que decir que esa ha sido la causa principal por la que yo he estado a punto de no poder escribir esto, y por la que en más de una ocasión me he planteado irme de vacaciones definitivas. Lo que se supone que debería ser un apoyo, ha sido una pesadilla que me ha tenido al borde del abismo en más de una ocasión, y bueno, más de dos años después, ahí sigo, y parece que no le importa absolutamente a nadie. Debe ser lo que llaman “justicia patriarcal”.

Me voy con cierta pena porque sé que dejo aquí a mucha gente buena, pero eso ya no me basta para paliar la náusea que me provoca ver como la mayoría hacen como que casos como el mío no existen.
Supongo que decepciono a mucha gente con mi marcha, pero no quiero estar en un lugar donde una difamación tiene una difusión espectacular, y las pruebas de que has sido difamado tienen una difusión totalmente ridícula en comparación. Tampoco soy un ser de luz, así que no pasa nada por decepcionaros.

Yo podría estar muerto, y seamos sinceros, a la inmensa mayoría le importaría tres cojones de pato, esa es la realidad. Preferís que nadie dude de vuestra pureza ideológica, y que inocentes sean empujados al suicidio os la sopla soberanamente, así es la izquierda que tenemos hoy en día. Y sí, señalo directamente a la izquierda, que es la gente que apoya estas cacerías. Si no os gusta me suda el rabo, la verdad es que no he visto que nadie haya hecho ningún tipo de esfuerzo por desmarcarse de esta gentuza, al contrario, más bien les han apoyado, incluso les han escrito prólogos de libros o les han dado espacio en sus organizaciones.

Mi caso no es el único, he conocido a más gente en la red que ha sufrido lo mismo que yo. Seguro que vosotros también, aunque siempre hagáis como que esas cosas no existen. Vamos, que no soy una excepción, aunque muchos tengan un gran interés en decir que estas cosas no pasan nunca.

Entiendo que mucha gente entre aquí para reírse un rato y desconectar de este mundo de mierda, yo también entraba para eso. Aunque no os lo creáis, yo no he buscado lo que me ha pasado, cierto es que tendré alguna culpa por haberme acercado a gente que resultó ser una basura humana que vive de dar pena, pero no entiendo que ante un acoso continuado de más de dos años, la mayoría haga como que no ve nada, como que de repente no te conocen, o que le quiten importancia, cuando no se mofen directamente o hagan bromitas tipo: “pues no veo yo que te hayas suicidado mucho”. Lo siento, eso no lo entenderé jamás, soy un poco cortito, pero lo compenso con una belleza física fuera de lo común (yo también sé mentir, no sois mejores que nadie por eso, ni tampoco especiales, o más listos que los demás).

De los que se pasan la vida diciendo en su TL que odian a los cobardes y a los que no se posicionan, y que con estos casos hacen como que les pilla en Alpedrete (si les pillara en Siria o Yemen estarían ahí los primeros, con su AK 47 en primera línea de fuego), mejor ni hablo. Seguid llevando a difamadoras a vuestras sectas de posturetas a dar conferencias de mierda, que os va estupendamente.

Me debatía entre cerrar la cuenta o cambiar la clave, tirarla a la basura y no volver a entrar jamás. Si hubiera hecho lo primero, la gente maravillosa que habita la red habría utilizado mi nick para crear una cuenta y decir barbaridades en mi nombre, así que opto por lo segundo, aún sabiendo que esta gente aprovechará para seguir difamándome, ya que no voy a poder defenderme. Aunque bueno, lo de defenderme ya hemos visto que a la gente le importa tres cojones y lo difunden mínimamente, realmente nunca he podido defenderme en condiciones, ni aquí, ni en los juzgados, así que da bastante igual, y casi mejor no enterarme cuando pase, porque a la justicia también le da lo mismo, no se puede hacer nada porque nadie quiere solucionar ese problema, parece como si le viniera bien a muchos y hubiera gente haciendo negocio de esto.

Ya ha habido suicidios por campañas de difamación, y turbas de gente se han cargado a inocentes por lo mismo, no importa demasiado porque son cosas que no venden. Si algún día esto sucede con alguien cercano a vosotros, pues bueno, serán cosas que pasan, igual también será culpa del patriarcado. A lo mejor lo hacéis trending topic durante un par horas, y a otra cosa. Pelis con espárragos, por ejemplo, eso sería la hostia de gracioso. Asesinato en el Espárrago Express, ó Cometieron dos espárragos.

Aprovechando que no voy a estar, surgirán cuentas que os dirán que soy yo, y no seré yo, será alguna loca hija de puta de esas a las que tanto endiosáis, o algún aliado haciéndose pasar por mí. Yo no voy a volver jamás a Twitter, me voy para siempre, y los que me conozcan un poco sabrán que cuando me dan a entender que sobro en un sitio, no vuelvo nunca. Supongo que también circularán pantallazos con montajes de Photoshop con mi nick y cosas que yo no he dicho, eso ya lo viene haciendo esta gente desde hace tiempo.

Otra razón por la que dejo la cuenta zombie es para que quede constancia de lo que ha pasado conmigo, aunque les importe a tres y al gato, porque sé que muchos preferirían que esta cuenta desapareciera para siempre y fuera como que lo mío no pasó jamás, y que ellos nunca compadrearon con basura difamadora que se dedica a apoyar campañas de acoso y venganzas personales para intentar señalar, linchar, aislar y provocar suicidios. Vamos, que se juntan con asesinos. Los seres de luz.

Me comentan amigos que abandonar mi cuenta es darles la victoria a ellos, porque eso es lo que quieren. Puede que tengan razón, pero no soy yo el que les ha otorgado la victoria, yo llevo más de dos años luchado y gritando al aire, y solo ha servido para estar cada día un poco más al límite y sentirme cada vez más solo.

Efectivamente, los “cuatro gatos” han ganado, porque están unidos y tienen mucho poder de difusión. No está mal para ser cuatro gatos.
La “inmensa mayoría” que tanto me apoya no ha sido capaz de difundir ni una décima parte de lo que lo hacen las “cuatro locas que ya se cansarán”. Ni siquiera una décima parte, fijate que con eso me hubiera conformado.

Quiero dar las gracias a los que siempre han estado ahí, aunque no sé yo si debería, porque estoy vivo por vuestra culpa, pero bueno. La verdad es que tiene mérito que hayáis ido a contracorriente en un tema que te estigmatiza y te quita carnets, lo fácil hubiera sido hacer como los guerreros de Siria, decir “don’t feed the troll, no les hagas caso, ya se cansarán, el tiempo pone a cada uno en su sitio, no te metas que eso no va contigo, parece que va a llover, me voy a dar de comer al periquito”. Habéis hecho todo lo que habéis podido, y os lo agradeceré toda la vida, pero chicos, ellos son muchísimos más y tienen inmensamente más respaldo, es lo que hay. Habéis sido un apoyo cojonudo, os quiero y os como la boca y lo que no es la boca. Bueno, esto último igual no lo hago.

No os molestéis en mencionarme o en enviarme DM, si habéis llegado a estas alturas del post, a mí ya me habrá dado tiempo a dejar inhabilitada la cuenta para asegurarme de no volver a entrar en lo que me quede de vida (esperemos que sea poco, por dejar alguna pincelada optimista en el post).

Dijo un tal Albert Einstein que el mundo no corre peligro por las personas malas, sino por aquellas personas que permiten la maldad. No es por tirarme flores, pero yo podría mejorar esa frase si quisiera, me meo en Alberto (y en Garzón no te quiero ni contar), pero tampoco me apetece pensar mucho, así que la daré por buena, y con ella me despido. Sé que es una forma un poco fría de marcharme, pero bueno, supongo que es la misma frialdad de los que pasaron de estar un día de cañas conmigo a hacer al día siguiente como que de repente no me conocían de nada. Todo se pega, menos mi hermosura, vais a seguir siendo igual de feos.

A veces no se necesitan barricadas, ni quemar contenedores, ni sacar las armas a la calle, vale con alzar un poquito la voz y señalar las injusticias, aunque sean injusticias que no estén de moda en ese momento, aunque te apunten en alguna lista o te quiten algún carnet, o peor aún, aunque sufras el terrible drama del unfollow. Espero que en un futuro esto cambie, y las redes no sigan siendo un vertedero de gentuza de la peor calaña donde la voz predominante es la de los que poseen menos escrúpulos, y todo ello disfrazado de lucha y de pureza moral.

Ah, casi se me olvida, los imbéciles del “male tears” me podéis comer los huevecillos peludos por detrás. Los hombres lloran, y yo seguiré llorando cuando lo necesite, faltaría más. Sois el machismo de toda la vida disfrazado de moral intachable, sois Santi Abascal con el pelo teñido de azul mientras envía fotopollas por DM, sois Patricia Botín haciendo un grito mudo, sois Leticia Dolera despidiendo a una embarazada, sois la Santa Inquisición con pantalones tobilleros, sois la generación más absurda de la historia.

A veces fue un placer, y otras veces fue un puto asco.

Hasta nunca.

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Calladito estás más guapo

Me habéis hecho interrumpir mi ensayo con la guitarra para escribir esta entrada, MUCHA RABIA, MUCHA INDIGNACIÓN, pero bueno, esto me va a servir para pasárselo a todo el que me vuelva a pedir que me calle, así que creo que puede merecer la pena, y a la larga me hará ganar tiempo tanto para la música como para otras aficiones no menos sanas, como pueden ser el onanismo o degollar hamsters con mis propios dientes.

¿Sabéis quién me suele pedir mucho que me calle? Gente que se junta con difamadores y acosadores, que tiene una relación cordial con ellos, o incluso que les cede espacio en sus organizaciones. Algunos hasta me han mandado mensajes de apoyo. Sí, la gente es así de hipócrita. Oh, sorpresa mayúscula.

Los que conocéis mi trayectoria en Twitter sabéis que yo antes de que me sucediera todo este desagradable tema, en la puta vida me he hecho auto RT, y siempre me la ha soplado bastante el número de followers. Esto es algo que no tendría por qué explicar, pero bueno, así a lo mejor se quedan más tranquilos los del “cállate”.

El caso es que esta gente tan maja de las difamaciones se dedicaba a pedir mi unfollow, sobra decir que mucha gente me lo hacía directamente al haber comprobado que yo era un mal bicho, ya que alguien lo estaba diciendo, y eso en Twitter ya es suficiente, y bueno, la verdad es que tuvieron bastante éxito porque perdí cerca de 1500 seguidores, querían silenciarme y lo estaban logrando.

Ahora es cierto que tengo bastante apoyo, pero al principio de la movida eran cuatro los que me defendían, la mayoría de gente simplemente hacía como que no me conocía de nada, sobre todo aquellos a los que se les llena la boca hablando de que hay que posicionarse y que no hay que callarse ante las injusticias, por lo que prácticamente lo único que tenía en mi mano era mi propio poder de difusión, y por eso empecé a hacerme el onanista auto RT. Reconozco que ahora no lo hago solo por eso, le he cogido el gustillo y me la pone morcillona, soy un simple.

Ahora se ha perdido un poco el miedo, pero difundir estos temas parece como que te quitara puntos de persona moralmente aceptable, porque la moda va por otro lado, y esto jamás va a tener una repercusión masiva, porque muchos sectores hacen como que estas cosas no existen, y así un poco en resumen es porque no me sale de los huevos callarme.

La justicia no va a darle el castigo que se merece a esta gente, eso es algo que ya tengo muy claro, de hecho creo que no les va ni siquiera a juzgar, esto no interesa ni a jueces, ni a medios, ni a abogados, así que lo único que me queda es contarlo, y creedme que muchas veces para mí lo fácil sería callarme, y tengo que limpiar lágrimas de la pantalla, pero no les voy a dar el gusto.

Y con vuestro permiso, continúo con la guitarra, que por suerte o por desgracia sigo teniendo una vida, y mañana tengo ensayo. Siento decepcionar a muchos, pero no me voy a callar. Mala suerte.

Taraditos

No tengo muy clara la cuestión en sí, y tampoco lo voy a investigar porque no me interesa demasiado la vida íntima de los famosos, ni siquiera la de mis vecinos, estoy totalmente fuera de onda, pero el caso es que por algún rollo sobre un tal Leonardo DiCaprio y su novia, se ha reavivado el tema de las relaciones entre gente con diferencia de edad.

Parece que este señor de buen ver, famoso y multimillonario, sale con chicas bastante más jóvenes que él, y por los comentarios que se leen por las redes, eso debe ser un castigo terrible para dichas mujeres. Puntualicemos que son todas mujeres mayores de edad, me refiero a mayores de 18 años, no de 16, la edad en la que esta misma gente dice que debería estar permitido el voto. Es decir, con 18, 20, 23 ó 26 años eres una cría manipulable que no sabe a quién se está follando, pero con 16 eres una persona adulta y totalmente consciente. Magia.

Luego está el curioso tema de que según la Iglesia Posmo, uno puede elegir a la persona por la que siente atracción física, o de la que se enamora, que ojalá fuera así, seguramente nos iría mucho mejor a todos en estos temas, pero me temo que por desgracia las cosas funcionan de una forma bastante distinta.

Tengo un amigo que aparenta menos edad de la que tiene, y alguna que otra vez le ha pasado que se le han acercado chicas más jóvenes que él con sexuales intenciones, y esto seguramente no os lo vais a creer, pero os juro que es cierto: HAY VECES QUE NO LE HAN PEDIDO EL DNI ANTES DE FOLLAR CON ÉL. Otra cosa que le ha pasado y que tampoco os vais a creer, es que a veces le han preguntado la edad, no se la han creído, y entonces sí, LE HAN PEDIDO EL DNI. Y lo peor de todo, han comprobado que no mentía, que tenía esa edad, Y AÚN ASÍ HAN EJERCIDO EL NOBLE ACTO DEL COITO CON ÉL. Seguramente sea porque esas chicas estaban adoctrinadas, manipuladas, alienadas, acarajotadas, o cualquier otra palabra comodín acabada en ada que tan de moda están ahora para dar a entender que si no piensas, no follas, no amas y no vives como yo te digo que tienes que hacerlo, es porque eres una mujer gilipollas. Muy feminista todo.

Lo de imponernos su moral es una cosa que lleva queriendo hacer la religión durante siglos, pero ahora nos llega disfrazado de modernidad. Ahora no es un cura o una monja el que se mete en tu cama, ahora se te cuela gente que viste tope fashion y que lo puto mola todo, gente que dice ser “la izquierda” y que tienen una forma de pensar que dejaría a Torquemada en pañales, y una forma de actuar que hace que la Santa Inquisición parezca el Club Megatrix.

Y con esto al lado tenemos que caminar. No pinta bien la cosa, pero no quiero acabar este post sin difundir un mensaje de esperanza, y es que creo sinceramente que algún día, alguno de esos meteoritos que siempre pasan rozando sobre la Tierra (putos meteoritos, son peor que Cupido), acertará y acabará con este no parar de vergüenza ajena que nos ha tocado padecer. Oremos para que sea pronto.

El tiempo pone a cada uno en su sitio

Han pasado más de dos años desde que se inició contra mí una brutal campaña de difamación en las redes, cuyo objetivo era destruirme y provocar mi suicidio, acusándome entre otras muchas cosas, de violación y de maltrato, y creo que es un buen momento para hacer balance, porque ahora es más difícil que los de las chapitas y las banderitas me acusen de hablar en caliente.

Sé que no os gusta que se hable de estas cosas, porque parece ser que hay que ocultarlas y hacer como que no existen, pero como hemos podido comprobar estos días, hay muchos más casos de los que algunos nos quieren hacer creer, y algunos están llevando al suicidio a las verdaderas víctimas, no a los que se hacen la víctima para asesinar a alguien, porque así es como hay que llamarlo, asesinato.

En mi caso, la reacción mayoritaria de la gente, salvo honrosas excepciones, fue desaparecer. Algunos me dejaron de seguir, y otros que tenían una relación habitual conmigo en las redes, o incluso en persona, me hicieron el más absoluto de los vacíos.

Hubo gente que solía salir conmigo y con mi ex, y que presenció su trato hacia mí, con algún bofetón bastante fuerte delante de todo el mundo, sin motivo alguno. También presenciaron mi reacción, que era hacer como que no pasaba nada. Ninguno abrió la boca en ningún momento, simplemente desaparecieron.

Otros me decían que no le diera importancia y que me callara, que el tiempo pone a cada uno en su sitio. Una persona incluso me confesó que mi ex le había reconocido que estaba mintiendo, pero que no iba a salir a decir nada “porque le daba vergüenza”, aunque tengo entendido que para eso hay que tenerla. Puedo estar equivocado, porque no tengo estudios. Con esa gente ya no tengo ningún tipo de relación, sin embargo ellos mantienen una relación cordial con muchos de mis difamadores. Sí, con los que llevan dos años mintiendo para intentar provocar mi suicidio, con los delincuentes. Mira, ahí tenían razón, el tiempo ha puesto a mucha gente en su sitio.

También ha llegado gente nueva a mi vida que me ha apoyado a raíz de este tema, ninguno de ellos son de lucir chapas, banderas o presumir de tener una moralidad impoluta, pero ahí han estado, simplemente porque consideraban que se estaba cometiendo una injusticia, y no necesitan soltar cada cinco minutos latiguillos como MUCHA RABIA, MUCHA INDIGNACIÓN, o el no menos famoso SILENCIO CÓMPLICE.

Hablar de estas cosas te resta followers, simpatías y puntos de izquierdista, y te invalida para ser aliado, drama terrible, ya que la vida sin nudes no tiene ningún tipo de sentido, pero comprenderéis que a estas alturas, a mí eso me sude bastante lo que viene siendo toda la zona de la polla. No sé si mañana estaré vivo, vosotros tampoco lo sabéis, pero yo soy consciente de ello, así que lo de callarse para no caer mal no parece un plan demasiado elaborado, sobre todo cuando hay tanta gente intentando que te mueras.

La justicia en estos temas tampoco es que ponga demasiado interés, yo llevo ya dos años con una querella abierta, y como podéis comprobar, mucha prisa no tienen. Vamos, que si yo me hubiera suicidado durante estos dos años, no pasaría absolutamente nada, y si lo hago próximamente tampoco le importará a nadie, nadie investigará nada, y simplemente se quitarán de encima a un pesado que lleva mucho tiempo intentando que se juzgue a “cuatro locas, no les des protagonismo, que verás como se cansan”.

Y ya no os doy más la plasta con un tema que sé que no os interesa nada y que os aburre, pero oye, es mi blog y me lo follo como quiero, y al menos me sirve para desahogarme y contar estas cosas al vacío, que suele ser con el único con el que se puede hablar de estos temas. Espero que me quitéis algún carnet más a raíz de este post, y que os lo metáis por el culo sin vaselina, un abrazo.

Acelguismo

El caso Morgan Freeman ha destapado la verdadera cara de ciertas personas de las que ya sospechábamos que estaban en el movimiento acelguista única y exclusivamente por la pasta, porque despedir a embarazadas igual no es lo más acelguista del mundo, y ya lo de reírse de alguien al que han intentado joder la vida utilizando mentiras y acusando falsamente de delitos repugnantes no tiene ni calificación, pero lo que ha quedado claro es que esta gente tiene poco de Ser de Luz y de adalid de la moral.

Morgan es un tipo famoso, su difamación tuvo mucha repercusión, y la falsedad de los delitos que se le imputaban también la tendrá, pero hay gente de la que casi nadie sabe su existencia que también ha sufrido y sufrirá en un futuro difamaciones, injurias y calumnias. En muchos casos cederán a la presión y el acoso en la red, y simplemente desaparecerán, algunos puede que no soporten acusaciones tan graves y acaben suicidándose. Los que tengan fuerzas para denunciar, puede que logren ser indemnizados, y los delincuentes tendrán que rectificar públicamente, pero esta rectificación no tendrá ni la décima parte de repercusión que tuvo su difamación.

Hace poco hemos visto como a una chica le decían: “ojalá te violen y te quedes sola”, todo por no defender el discurso sin cabeza del acelguismo, y no, no ardió Twitter, porque no se trataba de alguien al que hubiera que defender, no daba puntos de aliado meterse en ese jardín, era mejor taparse y “don’t feed the troll”. También hemos contemplado como ciertas personitas maravillosas que no tienen ningún problema en apoyar difamaciones en la red (sin nombrar al difamado, porque son muy cobardes) se ofendían gravemente por una broma sobre la oprimidísima reina Letizia y su alimentación. Esa es su escala de valores. Me vais a permitir que califique a esta gente de “puta basura”, que yo también tengo derecho a quedarme a gusto de vez en cuando.

Y en esas estamos, con partidos políticos poniendo en duda un derecho básico como es la presunción de inocencia, con organizaciones llenas de difamadores, y con la red convertida en un paraíso de acosadores e hijos de puta sin escrúpulos que se escudan en un supuesto anonimato y en una supuesta impunidad (que no es tal) para ejecutar sus venganzas personales, con el apoyo de infinidad de personas a las que les importa una puta mierda joder la vida de inocentes con tal de que no les quiten su carnet de “buena personita”.

El panorama es desolador, y no tiene pinta de que vaya a mejorar, porque si en la vida lo que importa no es lo que eres, sino lo que los demás piensan que eres, en la red esto se multiplica por mil, y la gente elige con lupa los temas con los que puede o no mojarse. Pero no quiero acabar sin dar un dato optimista, que no es plan de ponerse dramático: hay gente que no es como los acelguistas, y con ellos nos debemos quedar, entre otras cosas, porque sin ellos lo más seguro es que yo ahora no estuviera escribiendo esto, así que gracias por existir, se os quiere.

Sentido del humor

No soy alto, no soy guapo, no soy inteligente ni especialmente brillante, no se me da bien relacionarme con la gente, no tengo habilidades sociales y no poseo un atractivo natural que deslumbre a las masas.

No soy alegre, no soy gracioso, no tengo mucho dinero ni tampoco un trabajo de esos que todo el mundo admira, no tengo ningún talento especial, hago muchas cosas, pero todas a un nivel mediocre, tampoco tengo unas ganas contagiosas de vivir.

No soy un buen conversador, no soy la alegría de la huerta, no soy la típica persona con la que a todo el mundo le gusta estar, y como habréis podido deducir a estas alturas del texto, no poseo una autoestima especialmente desarrollada.

Pero hay una cosa que sí tengo, tengo sentido del humor, para todo. Puedo estar redactando mi carta de suicidio y descojonarme de lo que estoy escribiendo. El sentido del humor me ha salvado tantas veces que debería pedirle matrimonio, y ahora me siento más unido a él que nunca, porque resulta que ahora, al igual que yo, el sentido del humor está mal visto.

Te quiero mucho, sentido del humor, gracias por no fallarme nunca.

Eliminar la presunción de inocencia

Menudo título, ¿eh? Suena como a Edad Media. Pues para nada, es lo que están reclamando desde diversos sectores, en absoluto minoritarios, con delitos referentes a violencia de género, quieren que la palabra de quien acusa sea tomada como prueba, sin más, sin necesidad de ninguna investigación.

Obviamente, la gente que reclama esto no piensa que a un amigo, familiar cercano o incluso a ellos mismos les pueda tocar el gordo de algo que por desgracia se ha puesto muy de moda en estos últimos tiempos: las difamaciones, injurias y calumnias para intentar destruir a alguien, provocar su aislamiento, su linchamiento, que algún loco le de una paliza o se lo cargue, o que él mismo se suicide.

La gente que critica esta petición suele ser tachada de machista, facha, machirulo, cishetero opresor, misógino, etc, ya sea hombre o mujer, eso da igual, si no le das la razón en todo a los Seres de Luz, eres el mal, independientemente de tu género, y la sororidad no será aplicada contigo. Por supuesto, si eres mujer, has sido testigo de que alguien está difamando y así lo expresas, el yo sí te creo tampoco será aplicable en este caso, y también serás señalada.

Yo creo que no hay nada más fascista que acusar y condenar a alguien sin pruebas, pero bueno, es normal porque yo soy un reconocido mal bicho, ya que así lo dijo alguien por la red, y lo que diga esa persona no hay que ponerlo en duda, así que mi opinión tampoco cuenta mucho.

Alguien como yo, que en la puta vida le ha puesto la mano encima a nadie, y que ni siquiera soy capaz de meter fichas por DM, se ha convertido en un violador, en un maltratador y en un asesino de hámsters porque así lo dijo una persona que quiere verme muerto, y parece ser que hay gente que pretende que esto siga sucediendo con total normalidad no solo en la red, como hicieron conmigo, sino también por vía judicial. Vía libre para las venganzas personales y para seguir destruyendo vidas de inocentes.

Como dijo una de las personas que apoyó mi campaña de difamación: “Igual estoy equivocada, pero prefiero que paguen 10 inocentes a que quede un solo culpable en la calle”. Creo que esto lo resume todo, supongo que habrá gente que realmente crea que hace un bien con estas cosas, y no se para a pensar que le puede pasar a un hermano, a su hijo o a su pareja, o igual piensan que sí les puede pasar, pero les da lo mismo, porque prefieren 10 inocentes muertos a un culpable vivo.