Mi primera vez

Caminaba volviendo de clase con mi mochila y mi peinado a tazón, que era lo que se llevaba por aquella época en los niños de casi seis años, al menos todavía no había surgido la moda de los peinados de tronista, algo bueno teníamos.

No recuerdo en lo que iba pensando, pero iba bastante empanado, como de costumbre. Sí recuerdo que no me emocionaba demasiado la idea de volver a casa, ya que el ambiente no era todo lo agradable que yo hubiera deseado. Para qué engañarnos, el ambiente era una puta mierda, no quería llegar a casa, así que tampoco iba demasiado rápido.

Lo de ir empanado mirando al vacío y pensando en vete a saber qué, se paga caro, y de pronto sentí como la tierra engullía mi pequeño cuerpo de infante. Me había caído en la zanja de una obra, y estaba hasta el culo de barro. Logré salir entre lágrimas histéricas, y como en esa época yo no tenía todavía muy claro lo de que Dios no existe, le pedí que me matara. Esa fue la primera vez que recuerdo haber deseado morir. No quería llegar a casa.

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¿Por qué molesta que te defiendas?

Qué pasa, compañeros del metal. Recibo muchas veces esta pregunta por parte de gente que no está metida en ningún tema político, y bueno, he pensado que en lugar de hacer un hilo turras en Twitter, escribo un post para que quien quiera lo lea, y quien no tenga ganas de sentirse identificado lo ignore, como suelen hacer con el acoso, las difamaciones, las injurias y las calumnias. Tienen práctica, seguro que les resultará fácil.

Igual para la gente que no anda metida en el rollo postureo soviético, cavar trincheras, sacar las armas a la calle y hacer la revolución, es algo complicado de entender lo de que moleste que alguien se defienda de delitos tan graves como los anteriormente expuestos, cuyo objetivo es eliminar a la víctima, pero voy a hacer lo posible por explicarlo.

Cuando tu vida está basada en enseñar símbolos y aparentar que eres más activista que nadie, cualquier cosa que pueda quitar valor a la imagen de nuevo Che que tienes de ti mismo es como el ajo para los vampiros, por eso cierta gente se aleja de temas que no van a aportar nada a su curriculum como revolucionario profesional, y hacen como que no los ven, aún habiéndolos vivido en primera persona. Y me diréis: “Vale, eso lo entiendo, pero sigo sin comprender por qué les molesta que tú te defiendas”.

Fácil, en sus TL tienen relación con gente que se dedica a apoyar difamaciones, cuando no a ejercerlas directamente, y no solo en sus TL, también en sus organizaciones y en su vida, por eso suelen recomendar lo de: “Don’t feed the troll, pasa de ellos”. Son los típicos bienquedas que te están mandando mensajes privados de apoyo mientras se van de cañas con tus difamadores, una gente estupenda, guapísima y bien peinada que huele a espumita de mar mezclada con Chanel número 5.

Además de esto, el tema en cuestión no es un tema mediático, es algo que, como dirían ellos sobre algún tema que sí les interese difundir, porque les va a reportar suculentos RT y palmaditas en la espalda de su selecto público, “No lo verás en los medios”, y por supuesto es algo que nunca será Trending Topic. Es un tema incómodo, que te quita seguidores y famita, provoca que te señalen y te tiren de las orejas, y te deja bastante solo.

Y bueno, eso es todo, ya sé que no es una explicación muy espectacular, pero es lo que hay. Espero que este coñazo os haya ayudado a entender un poco más las razones por las cuales molesta que alguien se defienda de gente que está intentando destruirle, tanto a él como a su entorno. No es algo que genere “Me gustas”, simplemente eso, y en la sociedad del postureo, no puede haber nada más dramático.

No hay que ponerlo en duda

En el siglo XV, si eras acusado de un delito de herejía, asunto castigado con cárcel, penitencia o muerte, estabas bastante jodido y era prácticamente imposible librarte, el testimonio de tu acusador era suficiente para que fueras condenado. Si alguien al que no cayeras especialmente bien afirmaba que te había visto adorar a Satán mientras devorabas a un hámster, no había que ponerlo en duda y una hoguera calentita estaba esperándote para realzar tu moreno natural.

Durante el franquismo, una técnica bastante utilizada para tratar de eliminar a elementos que no eran afines a la causa, era hacer correr un bulo para que dicho elemento sufriera la ira de las masas. “Fulanito ha quemado una iglesia”, por ejemplo, y Fulanito ya podía andarse con ojo, porque esa acusación tampoco había que ponerla en duda, y huelga decir que no iba a tener protección de ningún tipo.

Esta misma técnica era aplicada en la alemania nazi, donde se señalaba a aquellos que no resultaran interesantes para los propósitos a desempeñar, se soltaba cualquier cosa sobre ellos, y ale, a tirar millas, trabajo que se ahorraban, porque por supuesto, no había que ponerlo en duda. El cachondo de Göbbels se tapaba poquito, y no tenía problemas en afirmar que una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad. Al menos el tipo tenía cierto nivel de honestidad del que carecen los protagonistas del siguiente párrafo.

Hoy día, para eliminar a alguien, simplemente tienes que abrirte una cuenta en una red social. Ni siquiera es necesario que el acusador se la juegue mintiendo en un juzgado, no hace falta, con que publique en cualquier sitio que tú eres tal cosa, ya vale. La tecnología nos ha facilitado mucho la vida, y ha convertido los juzgados en unas instituciones anacrónicas y totalmente innecesarias, ahora se juzga a las personas en el ciberespacio. Bueno, más que juzgarles, se les condena directamente, tan solo se necesita el testimonio de un individuo, y por supuesto el acusado no tendrá absolutamente ningún derecho a defenderse, porque no hay que poner en duda dicho testimonio. Vamos, un poco como en la Inquisición, ya sabemos lo de que todas las modas vuelven, mirad la riñonera.

Leyendo esto podéis llegar a pensar que mi intención es dar a entender que no hemos evolucionado nada, y no es eso lo que quiero plasmar aquí, porque la evolución ha sido más que evidente. Antiguamente, los bulos, las injurias, las calumnias y las difamaciones con objetivo de destruir a alguien concreto, eran un método apoyado por gente con una ideología que les producía tics en el brazo, ahora no, porque hemos avanzado. Ahora la gente que defiende que cualquiera pueda acabar con tu vida utilizando tan noble método, y que tú no te puedas defender ante ningún tipo de acusación dice ser “de izquierdas”, cuando no “comunista”.

Para acabar esta turra, os voy a contar la anécdota de Pánfilo de Barrientos, señoro acusado de tener relaciones íntimas con Belcebú, que mientras gritaba que era inocente camino de la hoguera, recibió un sabio consejo de Rodrigo de Borgia: “Pero don Pánfilo, no se crea usted el culo del mundo, dedíquese a otros temas, disfrute de la vida y no les haga caso, que ya se cansarán, el tiempo pone a cada uno en su sitio”. Ese día hubo poco público para ver la cremación, la gente ya estaba muy acostumbrada, y prefería mirar para otro lado. Los amigos de Pánfilo tampoco fueron, que no era cuestión de que nadie fuera a pensar que ellos eran defensores del satanismo.

Modelitos morales

Que hay gente que se escuda en causas nobles y necesarias para ganarse un nombre, hacer carrera o incluso ejecutar sus venganzas personales no es nada nuevo, aunque parece que sea tabú hablar sobre ello. Igual lo que sorprende más es la cantidad de individuos que hacen la vista gorda antes las actitudes miserables de estas lacras sociales, o incluso les ofrecen un apoyo directo, sin ni siquiera sonrojarse.

Si tuvierais un mínimo de decencia y realmente estuvierais luchando por lo que decís luchar, no habría un solo acosador o difamador en vuestras organizaciones y redes sociales. El problema es que las verdaderas víctimas os sudan la polla, cosa que habéis demostrado cerrando los ojos ante el acoso sufrido por gente que denunció en su día en el juzgado, que tiene una sentencia, y que no traga con vuestras antorchas. Solo buscáis reconocimiento y que la masa admire vuestra supuesta moral impoluta, mírame, estoy apoyando a tal persona, sin tener ni puta idea de que lo que dice sea cierto, o incluso sabiendo que lo que dice es totalmente falso.

Con esto, lo que lográis es que cada vez más gente se aleje de ciertos movimientos, porque les dan miedo vuestros comportamientos irracionales e inquisitoriales, más propios del nazismo que de una sociedad medianamente civilizada, y también estáis contribuyendo a dañar a las verdaderas víctimas, a las que cada vez se pondrá más en duda gracias a vuestro apoyo ciego a escoria que se dedica a intentar destruir la vida de personas por puro despecho.

Es gracioso, porque seguro que este post lo va a retuitear gente que sigue o tiene contacto con basura que se dedica a difamar, acosar, injuriar y calumniar, pero bueno, yo ya estoy curado de espanto, y más que vomitar, como me pasaba antes, me reiré y pensaré para mí: “Pobrecitos, necesitan la aprobación de todo el mundo para poder estar a gusto con ellos mismos, qué cabecitas más tristes y qué principios morales más débiles”.

Lo que cuenta es el beneficio

Hoy he ido a comer a un conocido sitio venido a menos, la calidad sigue siendo aceptable, la atención deja mucho que desear, y no por culpa de los empleados, casi nunca suele ser culpa de los empleados.

Si preguntas a los que regentan el negocio, te dirán que es culpa de la “crisis”. El entrecomillado les ha obligado a reducir personal para seguir ofreciendo el mismo servicio (obviamente, con menos personal es imposible realizar el mismo servicio) y seguir teniendo un nivel ascendente de beneficios.

Los camareros se disculpan por la tardanza, pasando una vergüenza que debería sentir el jefe del cotarro, circulan agobiados por todo el local, no dan a basto, la gente que espera ser atendida muchas veces pierde la paciencia, se levanta y se va.

No sé hasta qué punto esta estrategia es buena para la fama del susodicho negocio, supongo que los de arriba lo tienen todo bien calculado, y aunque saben que el recorte de personal afectará a las visitas, económicamente les acabará siendo más rentable.

Y es que al fin y al cabo, el dinero es lo que mueve el mundo, y da lo mismo si algunas personas dejan de acudir a tu local, o si tu personal es explotado hasta niveles del medievo, porque lo único que cuenta es el beneficio, y por desgracia esto no solo sucede en el entorno laboral, sino en todos los ámbitos de la vida, y así va el mundo.

¿Como actuar ante una campaña de difamación, injurias y calumnias?

Algunos ya sabéis que llevo más de un año sufriendo injurias, calumnias, difamaciones y acoso, tanto yo como mi entorno, y la verdad es que no tenía ni pajolera idea de que hubiera gente capaz de hacer algo así hasta que me sucedió, pensaba que alguien con una maldad tan elevada como para hacer algo de ese tipo sin que tú le hubieras hecho antes absolutamente nada, incluso habiendo hecho todo lo posible para que esa persona estuviese bien, solo se daba en los libros o en las películas.

El caso es que resulta que no solo hay gente así, sino que son bastante más numerosos de lo que sería deseable, como está saliendo a la luz últimamente por la red, así que me voy a permitir dar unos consejos sobre la forma de actuar cuando te sucede algo tan desagradable, espero que sirvan de ayuda, y también aclarar que tan solo es mi punto de vista, y puedo estar equivocado, pero después de más de un año sufriendo el tema, me gustaría dar mi opinión por si pudiera servir de algo.

Cuando te difaman, injurian y calumnian, atribuyéndote delitos tan graves como violación, maltrato o asesinato de hámsters (ya sé que lo del hámster suena a coña, pero conmigo lo hicieron) el objetivo es dejarte solo y destruirte, y bueno, en cierta parte lo logran, consiguen dejarte solo porque hay mucha gente que se va. Se van sin hacer preguntas, simplemente dan por cierto todo lo que una persona está soltando sobre ti, aunque no tenga ningún sentido, y también consiguen que te sientas terriblemente solo, porque hay mucha gente que se calla, gente que sabe de primera mano que están mintiendo para hacerte daño. También logran destruirte en cierto modo, porque tú ya no vas a volver a ser el mismo, te va a costar horrores volver a confiar en la gente, y es inevitable que la tristeza se apodere de ti en muchos momentos.

Obviamente, lo primero es tomar medidas legales, buscarte un abogado y demandar al o a los que te están difamando. No te preocupes mucho por ellos, si están diciendo la verdad, les vas a ofrecer la posibilidad de que lo demuestren en un juzgado, así que de cierta manera, les estás haciendo un gran favor a “las víctimas”.

Lo segundo es armarte de paciencia, ya que la justicia va más lenta que el cerebro de un posmo, e intentar pensar lo menos posible en el tema, tus redes sociales deben continuar por un cauce normal, que tu cuenta no se convierta en monotema. Ojo, que no estoy diciendo que te calles, hay que dar difusión a lo que te ha hecho esa gentuza, pero no les des el gusto de que sean el centro de atención, la mayoría son adictos al casito, y la única forma que tienen de lograrlo es siendo unos hijos de la grandísima puta.

Lo tercero es intentar no escribir cuando estés cabreado, porque a veces estarás en la mierda y pasarás los días planeando tu suicidio, y otras veces te convertirás en El Increíble Hulk, a mí me ha pasado cuando el tema ha afectado a la salud de una persona de mi entorno, y he escrito cosas que luego he borrado. Somos humanos, y te pasará aunque no quieras, pero intenta controlarlo, no merece la pena.

Y ya por último, tienes que estar preparado para llevarte grandes decepciones, gente que no esperabas que actuara de ese modo se pondrá en tu contra, se harán los muertos o fingirán que no te conocen de nada, eso siempre pasa en estos casos. Que les folle un pato con sífilis, algo bueno ha tenido lo que te está pasando, te has quitado de encima a gente de mierda. En contrapartida, personas que no esperabas saldrán para apoyarte, no todo iba a ser malo, y fíjate que en este caso digo “personas”, no “gente”. Has salido ganando.

Este es tan solo mi punto de vista, después de más de un año de experiencia, y espero que a alguien le pueda servir de ayuda. Mucho ánimo, y a por ellos, que son muchos, pero no son más que una panda de cobardes.

El silencio

Gracias a las nuevas tecnologías, destruir la vida de una persona es una labor que se ha facilitado enormemente, pero no carguemos toda la culpa en la ciencia, supongo que las personas que utilizan el progreso para temas tan zafios también tienen algo de responsabilidad.

Lo de quitar hierro a temas como un acoso constante y diario, y decir que son tonterías, porque hay cosas más graves (efectivamente, te pueden esperar en la calle para apuñalarte, y tal como están las cosas, todo llegará) está bien de cara a tu conciencia, pero la gente que lo sufre no lo lleva igual de bien que tú.

Lo de callarse ante estos temas, porque don’t feed the troll, ya se cansarán, el tiempo pone a cada uno en su sitio, patatas con sirope de chocolate por encima, pues oye, lo puedo entender, porque nadie tiene ganas de movidas, lo curioso es cuando lo hace gente que te reclama que te posiciones con todo lo que ellos dicen.

Hace poco, una tuitera se ha tenido que cerrar la cuenta por culpa de la maravillosa labor que realiza gente que va de defensora de la democracia, la argumentación, la razón, la lucha contra el bullying e incluso los derechos de la mujer, con ella ha habido cero empatía, y de sororidad mejor ni hablamos.

Su delito fue no apoyar difamaciones, linchamientos, injurias, calumnias y venganzas personales, y tiene gracia el tema, porque ha habido gente que habitualmente le ríe las gracias a la gentuza de las antorchas por el TL, que le ha mandado mensajes privados de apoyo por Instagram. Son los aliados perfectos, pillan de todas partes, unos cracks.

El caso es que esta tuitera, que realmente sí sufrió maltrato y violación, y tuvo la poca vergüenza de denunciar en un juzgado en lugar de escribir un hilo en Twitter, lleva ya bastante tiempo aguantando a esta basura que se ha hecho fuerte en la red, que tiene muchísimo apoyo y una oposición mínima, y por causa de esta gentuza ha sufrido varias crisis de ansiedad, y más recientemente una parálisis facial provocada por el estrés, qué bonito, ¿verdad?

Supongo que todo esto a la mayoría os suda las pelotas, y que hasta que no apaleen a alguien y le dejen medio muerto por la calle, o incluso le maten, seguiremos todos mirando para otro lado, pero bueno, esto solo lo escribo para desahogarme, y también con la vana ilusión de que alguien lo lea y se le caiga un poquito la cara de vergüenza, sigo siendo un soñador.

No quiero acabar este precioso post sin antes recomendaros que MUCHA RABIA, MUCHA INDIGNACIÓN, MÁXIMA DIFUSIÓN, y que la tortilla de patatas, siempre con cebolla. Muchos besos, amiguitos.